Estoy entre tus brazos, sonríes y comienzas a besarme, siento tu respiración agitada. “Te necesito conmigo” me susurras mientras me abrazas con fuerza atrayéndome hacía ti. Te sonrío instantáneamente y comienzo a pensar en que todos esos kilómetros y todos esos obstáculos merecieron la pena tan solo por poder disfrutar de unas horas de felicidad junto a ti.

Comentarios

Entradas populares